Yo nací en Santa Juana en la ribera sur del rio Biobío, vi la luz en mi casa, asistidas por mi padre con mucho valor e inocencia. Crecí entre el rio y los bosques con seis hermanos, perros, pollos, cabras y gatos, preguntándome siempre todo. A los 14 años ocurrió el quiebre del golpe militar, mis tíos presos, torturados, exiliados, mi familia herida, y así fue que empezó una vida de miedos, luchas y rebeldías. 

Decidí estudiar obstetricia en la Universidad de Concepción porque necesitaba de una manera imperiosa sentir y apoyar la vida en momentos en que nos rodeaban tantos signos de muerte. Luego fui a trabajar a diferentes Hospitales como Arauco, Contulmo y Lota, conociendo así la realidad de las mujeres rurales, mapuches, de la pesca y de las minas. Hasta que llegó la ansiada “democracia”. 

Sin embargo, esta democracia no detuvo la búsqueda vital más profunda que aún persistía en mí y decidí entrar a la vida religiosa en Buenos Aires, Argentina (CDM), donde permanecí por 5 años. 

Regresé a Chile con mucho impulso a trabajar con mujeres, ritos y ecofeminismo y junto con mi amiga de siempre y unidas al Equipo de Con-spirando fundamos el grupo Newen Kushe. Comencé a participar en el primer grupo de VIH-SIDA que nace en Concepción (Positivamente Positivos). Hago el Diplomado en Estudios Latinoamericano con la tesis “Partos en América Precolombina”. También ingreso a trabajar como Matrona en Gendarmería de Chile en la Región del Biobío, atendiendo a mujeres y hombres recluidos en las cárceles. 

Por otro lado, junto a María Teresa Aedo y Elsa Suazo comenzamos a atender partos en casa a parejas que así lo solicitaban. Estudié Magister en Salud Sexual y Reproductiva en la UdeC, con la tesis “Historia de Abuso sexual y delincuencia”, allí conocí a Pilar Quinteros, con quien fundamos el equipo de Matronas en casa. 

Actualmente jubilada y orgullosa de ser cofundadora del Museo de las Mujeres – Chile, para relevar y reconocer el trabajo, los sueños y las luchas de las mujeres.