Presentación del libro “Brujas en América Latina: Lecturas feministas de un legado de resistencias culturales y políticas”, de María Teresa Fuentes

Por Judy Ress

Teóloga feminista, fundadora de Colectivo Con-spirando y escritora.

María Teresa dice que hizo esta investigación, porque “Es mi historia, como es la historia nuestra…. “

El concepto de BRUJA fue inexistente en nuestro continente antes de la conquista.

Tampoco existía la noción del pecado o del demonio.  Fue una invención patriarcal que confiscó, por medio de la violencia deshumanizadora, el saber y poder de las mujeres desde fines de la Edad Media.

Ella escribe: “para los conquistadores y misioneros, los llamados “indios” son Lo Otro de ellos.  Rápidamente se llega a la convicción de que costumbres, sistemas religiosos, formas de vida y relaciones, códigos morales tan extraños, tan diferentes de lo conocido, no pueden sino estar bajo la influencia del Demonio—el enemigo de Dios y de la humanidad.  Desde el primer momento se generalizará la percepción que los pueblos originarios han sido subyugados por el Demonio, adoraban el Diablo y  eran siervos del Mal. “Tanto la Corona como la Iglesia tenían la misión transcendente como pueblo elegido por Dios para vencer en su nombre el Gran Enemigo de Dios y la humanidad y convertirle al cristianismo.  El mundo nuevo—tanto las mujeres como la Naturaleza en si, eran salvajes, desnudas, ociosos y tenían que ser conquistado. Como?  Por medio de la Santa Oficina de la Inquisición….  Extirpadores de Idolatría…. Una joya de investigación.

El caso de Huarochiri  (Curso con María Teresa durante la pandemia)

El Manuscrito Huarochirí

El Manuscrito Huarochirí reveló un universo de creencias y prácticas precristianas que hasta ese momento solo existían en la psiquis colectiva peruana. La traducción más leída es la del novelista peruano José María Arguedas, Dioses y Hombres de Huarochirí (1966). El Manuscrito Huarochirí hoy en día es considerado tan importante como el Popo Vuh maya; es una verdadera biblia de creencias andinas previas a la conquista española.

He estado leyendo y releyendo la última edición de Dioses y Hombres de Huarochirí. Me impresiona el celo con el que fray Francisco de Ávila  erradicaba las prácticas paganas de los habitantes de Huarochirí a principios del siglo XVII.

Avila fue ordenado en 1598 y luego nombrado vicario de la provincia de Huarochirí. Su título oficial: “extirpador de idolatrías

. Era conocido por su feroz dedicación para olfatear las prácticas paganas. Además, Ávila contribuyó en gran medida al proyecto evangélico de la Iglesia de convertir a los indígenas al catolicismo, ya que hablaba español y quechua. Quienes lo conocieron dan fe de su descarado entusiasmo para erradicar las prácticas satánicas de los “indios considerados salvajes”.

Colegas de Ávila creían que compiló el Manuscrito Huarochirí en venganza, para poner al descubierto las diabólicas prácticas paganas de sus feligreses. Al leerlo, detecto cierto gozo en la forma como el piadoso sacerdote relata los antiguos mitos del mundo andino precristiano. Es posible que Ávila haya contado con un informante quechua —o quizás más de uno— y que en realidad fuera ese hombre quien escribiera el manuscrito.

Durante el tiempo que pasé en Huarochirí, estuve tan fascinada como entretenida por la idea de las huacas. Por lo general, los huarochiranos las representaban bailando y haciendo cabriolas durante la época de los carnavales y otras fiestas. A menudo se vestían como diablillos y trataban de asustarte si te cruzabas en su camino. Algunos se vestían como personajes de dibujos animados: ya sea un Micky Mouse malicioso o un Goofy malhumorado. Pero siempre parecían bastante inofensivos.

Recién después de haber estudiado el Manuscrito Huarochirí llegué a comprender que una huaca podía ser una persona sobrehumana dotada de poderes especiales. Una huaca puede ser un dios, o incluso un espacio sagrado o un elemento como el viento o la lluvia, o incluso una roca o piedra preciosa. Las Grandes Huacas no son otra cosa que las majestuosas cumbres montañosas que protegen a Huarochirí. El Dios Padre Pariacaca habita en la cima de su montaña, donde reina de forma suprema. Chau pi ñana está al frente de Pariacaca. Ella es a la vez su hermana y su esposa. Como en muchas cosmologías indígenas, macho y hembra están emparejados. La fertilidad es siempre el resultado deseado y el Manuscrito Huarochirí está lleno de hazañas sexuales contadas sin una pizca de culpabilidad católica.

Para los huarochiranos, todo podía ser un dios: la cima de una montaña, un círculo de piedras, un río, una cascada, un arcoíris, una tormenta, un hombre o una mujer especial. No tenían un Dios Supremo. Todo era parte de la pacha, el universo conocido.

La segunda parte del libro de María Teresa es una re-lectura profunda de las brujas en la literatura de escritoras feministas latinoamericanas y caribeñas, incluyendo el famoso caso chileno de La Quin tra la.

La ultima parte es sobre las mujeres rebeldes y nuestro linaje…. “la genealogía surge como una forma de reinventar los saberes que nos vienen de las mujeres anteriores y hacerles propias.”

Me hace recordar El arquetipo de la Sabia, Una sabiduría intuitiva-psíquica-magia-adivinación. Lee sueños y sincronicidades. Ve relación entre pasado-presente y futuro…ve posibilidades. Es sanadora, partera de la vida y de la muerte.  Tranquilidad interior, inteligencia emocional que combina corazón con el intelecto.

La influencia de María Teresas y Newen Kuche de Concepción en Los ritos de Con-spirando—la Vigilia para recordar las mujeres quemadas como brujas—resignificar “Halloween”….. Desde nuestros comienzos

Que celebramos esta noche?

HACER MEMORIA: Recordar y honrar todas las mujeres sabias, sanadoras quemadas, torturadas y maldecidas como brujas (holocausto de mujeres. Mas de 9 mil). Convocamos los espíritus que queremos que nos acompañan esta noche…. La tia “loca”, por ejemplo.

CELEBRAR NUESTRA SABIDURIA, nuestro poder de sanar, nuestra fuerza y nuestra intuición.

CONECTARNOS con el mundo de las ancestras, nuestro linaje, con nuestra intuición colectiva, el “tercer ojo”.

El año pasado:  Celebrar la BRUJA VERDE EN CADA UNA DE NOSOTRAS

“El secreto de la bruja verde es que ella escucha las plantas.  Ella sabe que están vivas, que van a protegerla, guiarla e instruirla….”

“IN THE GREENING’, EN LO VERDE” Esta frase viene de Hildegard de Bingham, recién nombrada “doctora de la iglesia”. Entre sus muchas creencias Hildegard enseñaba que Dios era un verbo: en lo verde. Ella acuñó la palabra latina Viriditas, la verdura de las cosas desde adentro (un poco como la fotosíntesis).

¡Cuanto más viva, más fructífera, más deliciosas volvieron las criaturas de la Tierra, más divinos eran! ¡Cuando hay más verde, hay más de lo divino!  Hildegard dijo que el alma circula a través del cuerpo como la savia a través de un árbol, madurando a una persona de la forma en que la savia gira el árbol verde y las flores y las frutas surgen de él. También contrasta lol verde o la humedad con el secado: una persona o una cultura secas pierde su capacidad de crear, lo que ella vio como una gran tragedia.

María Teresa nos invita a seguir resistiendo…. Como?  Con el cuidado mutuo y amistad entre mujeres como forma de vida…. Ella dice: “Por sobre todo, escuchamos. Sabiendo que lo que más nos importa decir no estará expresando en una escritura alfabética, se trata de nuestra vida y de nuestros saberes que se encuentran incorporados y que atraviesan nuestras experiencias cotidianas…. Expresamos en corp-oralidades: son nuestros cuerpos, cuerpas en movimiento, gestos, surcos, piel y voz.  Escucharnos con el corazón.”