MUJERES Y SU LUCHA POR EL ACCESO A LA EDUCACIÓN

El aporte de las mujeres del siglo XIX

Por Marta Morales Peña

Todos mis esfuerzos serán consagrados a la ilustración de mis

compatriotas, y tenderán, a un único propósito: emanciparlas de las

preocupaciones torpes y anejas que les prohibían hasta hoy hacer uso

de su inteligencia, enajenando su libertad y hasta su conciencia, a

autoridades arbitrarias, en oposición a la naturaleza misma de las

cosas, quiero, y he de probar que la inteligencia de la mujer, lejos de ser

un absurdo, o un defecto, un crimen, o un desatino, es su mejor adorno,

es la verdadera fuente de su virtud y de la felicidad doméstica, porque

Dios no es contradictorio en sus obras, y cuando formo el alma

humana, no le dio sexo. (Juana Manso, Álbum para señoritas”(1854)

 

El acceso a la Educación para las mujeres ha sido fruto de una larga lucha. Más bien ha sido una inmensa batalla contra siglos de pre-juicios y las afirmaciones acerca de su carencia de “inteligencia”, facultad privativa de los hombres, incluso para algunos denominados “grandes” por la cultura oficial. En América Latina, fruto del coloniaje español y europeizante no fuimos ajenos a estas ideas. Por tanto, la batalla de las mujeres que nos antecedieron fue cruenta, pero ellas la dieron como muestra de inteligencia y raciocinio. En la antítesis Civilización /Barbarie signo de nuestro incipiente “modernismo” en la periferia del centro europeo, fuimos en el concepto lo que América misma fue para la metrópoli: la Barbarie. Las imágenes que nuestra literatura produjo tienen ver con estas ideas: Doña Bárbara, por ejemplo. La América salvaje e irracional. Y henos ahí en ese paradigma. Con justa razón, muchas mujeres de esa época, en todas las naciones de América Latina alzaron su voz para subvertir ese paradigma y a contracorriente poner a las mujeres en el otro polo de la antítesis.

Es llamativo, pues ellas no sólo reclamaban el acceso, sino también apelaban a lo que podríamos llamar hoy día calidad, en el sentido de que la educación a que accedieran las mujeres les permitiese desenvolverse, emanciparse y transformarse en sujetas.  Clamar por una educación para las mujeres con distingo de género, sólo eso basta para proclamarse “sujeto”. Y las materias. Filosofía, geografía no la educación que les entregaba a las señoritas de clase alta, que eran educadas para la sumisión y reproducir el círculo de la dependencia y de la esclavitud. “Una mujer que estudia, que raciocina para discernir, que razona para juzgar, no puede; cuando que está plenamente demostrado por la experiencia, que mientras más ilustrada es la mujer, es más virtuosa, y sólo así puede reputarse como la maestra de la humanidad, porque instruida y educada intelectualmente podrá con mayor facilidad instruirse y educarse é instruir y educar moralmente á sus hijos “(Ercilia García “La mujer y los enemigos de su ilustración, 1888). Con estas palabras, Ercilia García, se encarga de echar por tierra el argumento falaz de que las mujeres sólo deben dedicarse al cuidado de sus hijos a juicio de algunos, ser buena madre de familia. Se cuestiona fuertemente  el tipo de educación que se entrega a las mujeres y el sesgo de clase que esta tiene “Hay otra objeción bastante fuerte contra los mejores libros que tenemos hasta hoy sobre educación de las mugeres, y es, que están escritos para las clases altas, y no para las familias de la clase media” (Josefina Bachellery :“Educación de las mujeres”,1842). La citada autora, plantea también la educación profesional para las mujeres, defendiendo la posibilidad que ésta les brinda de “convertir en activo é inteligente el destino de las mujeres” .La emancipación  soñada donde la Educación juega un rol principal, pero ellas pensaron en la mujer en el contexto histórico y político que les tocó vivir en sus pueblos y en Latinoamérica. Es a partir de ellas, que, frente al discurso de lo femenino, la mujer hablada y pensada por los hombres, va a nacer un discurso femenino, el de la mujer hablada y pensada por ella misma. (Cf. Salomone, 2007) Discurso que más tarde será el discurso feminista que expresa claramente una conciencia de género y que se expresa como una alternativa a la racionalidad androcéntrica de Occidente. La construcción de una sujeta mujer que aporta a la construcción de la nación y a su progreso, está presente en todas ellas, como un tremendo aporte a la historia de nuestras naciones. Ercilia García sintetiza el rol de madre, pero también el de la mujer “pública” o política”.

 “Por otra parte: también enseña la experiencia (y contra hechos no hay palabras), que todos los pueblos donde la mujer no ha cultivado ni cultiva su inteligencia con la fecundante savia de la ilustración, son los que se ven más atrasados bajo todos los aspectos; mientras que por el contrario, los pueblos cuyas mujeres no encuentran trabas en su marcha intelectual, y nutren su entendimiento con el vivificante manjar de la ilustración, son los que se hallarán á la altura de la civilización moderna.”. “(Ercilia García “La mujer y los enemigos de su ilustración, 1888)

  Cómo lo hicieron: escribieron. Gozaban de ese privilegio y lo utilizaron a favor de las doblemente oprimidas. Y escribieron cartas, diarios de vida, escribieron en periódicos creados por ellas y dirigidos a las mujeres. Y entraron con fuerza al espacio de lo público, negado para las mujeres durante siglos. Utilizaron distintas estrategias para legitimarse. Nisia Floresta, refuta a Catón, como un signo de legitimidad, doña Josefina Bachellery, escribe cartas, publican en periódicos, Juana Manso, crea un periódico, pero  su periódico es una “aula de clases” que se presenta como algo que debió ser común en la época: un  “álbum para señoritas” y las expectativas respecto a ese objeto conocido, Manso las destruye, cuando no están los temas supuestos o están para construir una opinión distinta para la época: La moda, es una crítica feroz a la imitación de los cánones franceses. El diario de viaje, le permite mostrar otros espacios y, en realidad es casi una clase de geografía. La novela de entregas, es una fuerte crítica a la costumbre de casar por conveniencia y sin considerar la opinión de las mujeres,y a la esclavitud. Además, la escritura de novelas no era una actividad que se asociase a las mujeres, que no eran consideradas en la escritura de “géneros mayores”-Ellas entraron en el circuito de ideas de su tiempo, pero para transgredirlo.

  Ellas, llenas de contradicciones. Una Clorinda Matto de Turner que se alza en la misma lucha., conservando el “de Turner “que connota “propiedad de”. Denominando y reivindicando el rol de las mujeres en distintos ámbitos de la vida de sus patrias. Las “obreras del pensamiento”- llama -a las “millares de mujeres productoras que, no sólo dan hijos a la patria, sino, ¡prosperidad y gloria!  (1895).

(pandémico invierno de 2020)